Eres afortunado o afortunada en el amor?

Si tu eres de las que no tienen suerte en el amor, y no puedes concretar una relación duradera o siempre fracasan tus compromisos, no debes frustrarte y pensar que lo tuyo es mala suerte o que la culpa es de ellos. A veces una se tiene que hacer cargo que la responsabilidad de que fracases es también tuya. Por eso debes identificar los errores que cometiste en tus relaciones, para poder solucionar tus problemas actuales y lograr un vínculo estable.

Si tu eres una de ellas, sigue leyendo cuales son las tres típicas causas que llevan a que la relación no funcione.

Uno de los principales errores que cometemos las mujeres es elegir a los incorrectos. Seguramente, hay ciertas características que buscas en un hombre que no son las ideales. Pero ten en cuenta que, si te gusta el estereotipo de chico rebelde, no pienses que va a ser el próximo candidato para entablar un compromiso. No hay dudas que si eliges hombres así, solo estas buscando disfrutar de momentos divertidos y con mucha adrenalina, que sólo te puede dar afecto pasajero, ya que no reúne las condiciones para concretar un compromiso.
Tampoco debes obsesionarte con lo que puede pensar un hombre sobre ti, en vez de analizar si realmente es compatible con tu forma de ser. Nos preocupamos tanto por la impresión que dejamos en ellos que pasamos por alto sus defectos. Que esos son los que terminan deteriorando la relación.
No debes dejarte llevar por lo que digan tus amigas, o por buscar el estereotipo que los demás definen como “el hombre perfecto”, si es que este no encaja con tu personalidad. Ten en cuenta qué tipo de hombre te gusta, y trata de frecuentar los lugares donde crees que puedas encontrarlo.
Otra de las causas es no estar preparada para formalizar. A veces nos sentimos presionadas a entablar un compromiso, ya sea porque todas tus amigas están en pareja, o porque sientes que ya estas en una edad en la que deberías estar casada o en pareja. Pero al esforzarte en tener un vínculo estable, cuando en el fondo no tienes ganas, es motivo para que la relación falle. Además, por más que tener pareja es algo grandioso, algunos aspectos del compromiso pueden traerte dolores de cabeza, como la rutina, el ver a su familia siempre, o dejar de lado a menudo tus deseos. Si te sientes agobiadas por estas cosas es obvio que tu relación no va a funcionar. Por eso ponte a analizar si realmente estas preparada para entablar una relación, y si lo estás, tienes que empezar a guardar tu miedo de perder la libertad. No creas que estar con alguien es tener que dedicarle tiempo completo, hazte espacios para verte con amigos y disfrutar de las cosas que más te gustan, así no te sientes asfixiada.
El peor error que puedes cometer es no decir lo que sientes. En vez de decirle a él que te llame más seguido, o que te gustaría que sea más cariñoso, esperamos a que se den cuenta solos. Eso es uno de los comportamientos femeninos más frecuentes, creer que si él es el indicado, debería saberlo todo y debería cumplir con todas tus expectativas. Y eso es justamente lo que hace que la relación sea destructiva, porque no le cuentas nunca lo que necesitas o deseas, para evitar quedar como una pesada o demandante. Pero tienes que entender que, una relación exitosa se basa en el diálogo, en contarle lo que te hace bien y lo que no. No tengas dudas que si les confiesas tus deseos, a ellos les va a encantar complacerlos para verte bien.

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